Beneficios medioambientales

Reducción del efecto isla
de calor urbana
 

Las cubiertas verdes son uno de los
modos más eficaces de reducir la temperatura
ambiente en las zonas urbanas.

Durante el verano las temperaturas de las
ciudades se sitúan entre 5° y 7 °C por encima
de las zonas rurales debido a la absorción de calor
de los edificios y de las calles. La temperatura
de una cubierta tradicional puede ser hasta
40 °C más elevada que la de una cubierta verde.

Retención de aguas pluviales.

Una ventaja fundamental de las cubiertas
verdes es el aprovechamiento de las aguas pluviales,
reduciendo la carga de los sistemas de
alcantarillado entre un 70 y un 95 %. 

Depuración de las aguas pluviales

Mediante biofiltración natural, las cubiertas
verdes impiden que los contaminantes y las
toxinas lleguen a las corrientes y a los canales.

Reducción del CO²

Las cubiertas verdes ayudan a reducir la
cantidad de CO² presente en la atmósfera,
que se considera una de las causas más
importantes del calentamiento global.

1 m² de cubierta verde puede absorber 5 kg
de CO² al año.

Aire más limpio

La vegetación que conforman las cubiertas verdes
recogen las partículas en suspensión
del aire, tales como polución urbana,
metales pesados y compuestos orgánicos
volátiles representando un efecto positivo en la calidad
del aire y en la salud de los habitantes.

Hábitat natural

Las cubiertas verdes sirven de hábitat
para varias especies y restablecen
el ciclo ecológico alterado por la
infraestructura urbana.